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Murió Gonzalo Moratorio a los 44 años: la historia del científico uruguayo que ayudó a salvar millones de vidas

El científico uruguayo Gonzalo Moratorio falleció este jueves 5 de noviembre de 2026, a los 44 años , después de enfrentar durante más de un año un agresivo tumor cerebral.

Su muerte conmueve a Uruguay, donde se convirtió en una de las figuras más reconocidas de la investigación científica gracias a su contribución decisiva durante la pandemia de COVID-19 y a su defensa de una ciencia pública al servicio de la sociedad.

Investigador del Institut Pasteur de Montevideo y docente de la Universidad de la República, Moratorio alcanzó reconocimiento internacional en 2020, cuando la prestigiosa revista Nature lo incluyó entre las diez personas que marcaron el desarrollo de la ciencia durante aquel año.

Pero detrás del investigador que ayudó a Uruguay a enfrentar una emergencia sanitaria mundial existía una historia que comenzó décadas antes, con un niño fascinado por los virus, y terminó con una lucha personal por la vida que movilizó a miles de personas.

De un niño fascinado por los virus a un científico reconocido mundialmente Gonzalo Moratorio nació en Montevideo en 1982.

Su interés por la virología surgió durante la adolescencia, cuando vio la película Epidemia , protagonizada por Dustin Hoffman.

Aquella historia sobre una enfermedad infecciosa despertó una curiosidad que acabaría convirtiéndose en su profesión.

Sus amigos lo apodaban Donatello, en referencia al personaje científico de las Tortugas Ninja, por su inclinación a resolver problemas y experimentar.

Ingresó a la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República , donde estudió Ciencias Biológicas.

Posteriormente realizó estudios de maestría y doctorado en biología celular y molecular.

Entre 2012 y 2018 desarrolló una etapa de investigación posdoctoral en el Institut Pasteur de París, uno de los centros de referencia internacional en microbiología y enfermedades infecciosas.

Allí profundizó sus conocimientos sobre evolución viral, mutaciones y mecanismos de adaptación de los virus.

El regreso a Uruguay y su compromiso con la ciencia nacional Después de completar su formación en Francia, Moratorio regresó a Uruguay para consolidar una línea de investigación propia.

Se convirtió en responsable del Laboratorio de Evolución Experimental de Virus del Institut Pasteur de Montevideo , donde trabajó en colaboración con la viróloga Pilar Moreno y numerosos investigadores jóvenes.

Su objetivo era comprender cómo cambian los virus y utilizar ese conocimiento para desarrollar nuevas estrategias de prevención y tratamiento.

Sus investigaciones abordaron enfermedades como dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla, además de nuevas aproximaciones biotecnológicas para modificar el comportamiento de los virus.

La Universidad de Yale destacó posteriormente su trayectoria, sus publicaciones científicas y sus contribuciones al desarrollo de tecnologías basadas en virus de ARN.

Su carrera demostraba que desde Uruguay era posible producir conocimiento competitivo a escala internacional.

La pandemia de COVID-19 y los test desarrollados en Uruguay Cuando el coronavirus SARS-CoV-2 comenzó a propagarse por el mundo en 2020, Moratorio comprendió que Uruguay enfrentaría dificultades para adquirir pruebas diagnósticas en un mercado internacional dominado por la escasez y la competencia entre países.

Junto con Pilar Moreno y sus equipos de investigación , impulsó el desarrollo de una prueba nacional basada en PCR en tiempo real, utilizando capacidades científicas e insumos disponibles en el país.

La iniciativa permitió ampliar la capacidad de diagnóstico y reducir la dependencia de proveedores extranjeros.

Después de su validación, la tecnología fue transferida a distintos laboratorios del sistema sanitario, incluidos centros del interior del país.

La Universidad de la República destacó que el trabajo permitió producir decenas de miles de kits diagnósticos y fortalecer las capacidades nacionales de biología molecular.

Fue una demostración de la importancia de sostener la investigación científica incluso cuando sus aplicaciones inmediatas todavía no son evidentes.

El reconocimiento de Nature: entre las diez figuras de la ciencia mundial En diciembre de 2020, la revista científica Nature incluyó a Gonzalo Moratorio en su selección anual de diez personas que contribuyeron a definir el rumbo de la ciencia .

Fue el único latinoamericano de aquella edición, en la que también figuraron referentes internacionales de la investigación y la salud pública.

El reconocimiento puso el foco en su capacidad para transformar conocimientos científicos en soluciones concretas frente a la emergencia sanitaria.

La distinción no significaba que hubiera inventado por sí solo una tecnología ni que el éxito inicial de Uruguay frente al coronavirus dependiera exclusivamente de su trabajo.

Moratorio insistía en la importancia de los equipos, la colaboración entre instituciones y la formación de investigadores.

Su contribución se integró a un esfuerzo colectivo que involucró a universidades, laboratorios, profesionales sanitarios y organismos públicos.

La ciencia como herramienta para construir una sociedad más justa El investigador defendía una concepción de la ciencia que trascendía los laboratorios.

Para Moratorio, la inversión pública en conocimiento era indispensable para que países pequeños pudieran enfrentar problemas sanitarios, desarrollar tecnología y disminuir sus desigualdades.

En entrevistas concedidas a la Universidad de la República durante la pandemia, reflexionó sobre el vínculo entre investigación, políticas públicas y justicia social.

Su compromiso también se manifestó en la formación de nuevas generaciones de científicos y en actividades de divulgación.

En 2024 integró el programa Yale World Fellows , de la Universidad de Yale, que reúne a referentes internacionales de distintas disciplinas.

También participó en iniciativas de comunicación científica dirigidas a niños y jóvenes.

Su vida combinaba la investigación con intereses personales como el fútbol, el surf y la educación.

El diagnóstico de cáncer cerebral que cambió su vida El 22 de mayo de 2025 recibió un diagnóstico que transformó radicalmente su vida: un astrocitoma de grado 4, identificado como glioblastoma IDH-salvaje , una forma particularmente agresiva de cáncer cerebral.

El tumor afectó su salud y su movilidad, y lo obligó a someterse a intervenciones quirúrgicas y diferentes tratamientos médicos.

El científico que había dedicado su carrera a comprender enfermedades se enfrentaba ahora a una de las situaciones más difíciles de su propia existencia.

Durante los meses siguientes compartió públicamente aspectos de su evolución médica, sin abandonar su confianza en la investigación científica.

Su situación despertó una extraordinaria corriente de solidaridad.

Colegas, amigos, artistas y ciudadanos participaron en campañas y actividades destinadas a reunir fondos para financiar tratamientos de alto costo, incluidos procedimientos experimentales en el exterior.

Su batalla judicial por el acceso a medicamentos de alto costo En 2026, Moratorio también protagonizó una controversia judicial relacionada con el acceso a medicamentos.

Presentó un recurso de amparo para obtener un tratamiento que no estaba cubierto por los mecanismos habituales de financiación sanitaria.

El 4 de mayo, la Justicia ordenó al Ministerio de Salud Pública suministrarle el medicamento Opdualag , una combinación de nivolumab y relatlimab cuyo costo mensual se estimaba en aproximadamente 10.400 dólares.

El ministerio apeló la resolución, pero el Tribunal de Apelaciones en lo Civil de tercer turno confirmó el fallo en junio.

Los magistrados consideraron que las restricciones administrativas no podían prevalecer sobre derechos fundamentales en las circunstancias acreditadas en el expediente.

El caso volvió a colocar en la discusión pública uruguaya el problema del acceso a tratamientos costosos, la evaluación de la evidencia médica y las responsabilidades del Estado frente a enfermedades graves.

La solidaridad de Uruguay y los tratamientos en el exterior La campaña de apoyo a Moratorio consiguió reunir alrededor de un millón de dólares , lo que permitió financiar nuevas posibilidades de atención médica.

En julio de 2026 viajó a Estados Unidos para evaluar alternativas terapéuticas en la Clínica Mayo, incluida una estrategia experimental basada en células CAR-T.

Sin embargo, el tratamiento previsto no llegó a concretarse en los términos inicialmente esperados.

En medio de las dificultades, Moratorio mantuvo una actitud pública de agradecimiento hacia quienes lo acompañaban.

Su familia, sus compañeros de investigación y miles de ciudadanos estuvieron presentes durante el proceso.

En mayo, durante una actividad solidaria organizada por integrantes del carnaval uruguayo, habló de la fuerza que encontraba en su esposa Natalia y en su pequeña hija, y expresó su voluntad de seguir luchando contra la enfermedad.

El reconocimiento del Parlamento y sus últimos meses En mayo de 2026, la Cámara de Representantes lo distinguió como Héroe Contemporáneo del Bicentenario , en reconocimiento a su trayectoria y a su contribución al país.

La distinción llegó cuando el investigador atravesaba una etapa especialmente delicada de su enfermedad.

Durante aquella ceremonia reflexionó sobre el valor del tiempo y sobre cómo su percepción de la vida había cambiado desde el diagnóstico.

Su figura ya había recibido otros homenajes, entre ellos una placa en el Espacio de los Soles de la Peatonal Sarandí, en Montevideo.

El reconocimiento institucional se sumó al afecto popular que había construido durante la pandemia, cuando pasó de ser un investigador conocido principalmente en el ámbito académico a convertirse en un referente para buena parte de la sociedad uruguaya.

Yamandú Orsi despidió a Gonzalo Moratorio Tras conocerse su fallecimiento, el presidente de la República, Yamandú Orsi , publicó un mensaje de despedida en el que expresó su reconocimiento a la trayectoria del científico.

El mandatario recordó especialmente su aporte durante la pandemia y el papel que desempeñó cuando Uruguay necesitaba comprender y enfrentar una amenaza sanitaria desconocida.

“Uruguay le estará eternamente agradecido”, escribió Orsi en su homenaje, en el que también envió un abrazo a la familia y a los seres queridos del investigador.

Su mensaje reflejó el reconocimiento institucional a un científico cuyo trabajo trascendió las diferencias políticas y se convirtió en parte de la memoria colectiva de la emergencia sanitaria.