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Cómo cocinar tofu: trucos, variedades y recetas para chuparse los dedos

El tofu, ese aliado versátil que conquista las cocinas sin ingredientes de origen animal ¿Alguna vez te quedaste mirando ese bloque blanco en la góndola del supermercado sin saber muy bien qué hacer con él?

No sos el único.

El tofu suele generar dudas, pero una vez que se le pierde el miedo, se transforma en uno de los ingredientes más resolutivos que podés tener en la heladera.

El “queso” que no es queso: qué esconde este alimento milenario Lo primero que hay que aclarar es qué es exactamente el tofu.

Podría describirse como una suerte de “queso vegano”, aunque técnicamente se trata de un cuajo elaborado a partir de leche de soja que, efectivamente, termina pareciéndose mucho a un queso en su aspecto.

Su popularidad en la cocina vegana y vegetariana no es casual.

Se destaca por su alto contenido proteico y por una cualidad que lo vuelve único: su capacidad para absorber los sabores de los demás ingredientes con los que se combina.

A eso se suma su aporte nutricional, ya que contiene calcio, hierro, magnesio y aminoácidos esenciales.

Por todo esto, representa una alternativa excelente para quienes buscan reemplazar las proteínas de origen animal.

Del poroto de soja al plato: así nace el tofu El parecido con el queso no es una simple coincidencia estética.

En realidad, el proceso de elaboración de ambos alimentos es prácticamente idéntico.

La diferencia fundamental está en la materia prima: mientras el queso parte de leche animal, el tofu se elabora con bebida vegetal de soja, lo que explica que no contenga absolutamente nada de origen animal en su composición.

En concreto, el tofu es el resultado de cuajar esa bebida vegetal y dejarla reposar durante algunos días hasta que adquiere esa consistencia sólida tan característica.

En las góndolas es posible encontrar distintas variedades: el tofu firme, ideal para freír y asar; el tofu suave, de textura más cremosa y pensado para sopas, licuados y postres; y el tofu sazonado, listo para consumir directamente o para sumar a recetas con poco procesamiento.

Adiós al mito de la monotonía: mil formas de cocinarlo Existe una creencia bastante extendida de que el tofu es aburrido o limitado.

Nada más lejos de la realidad.

Una de sus grandes virtudes es, justamente, su versatilidad en la cocina.

Se puede saltear en guisos o al wok, marinar para luego asar u hornear, incorporar a sopas —el miso, sin ir más lejos, lo lleva entre sus ingredientes— e incluso utilizar como base para postres cremosos o licuados.

Cuatro recetas para rendirse ante el tofu Si la idea de cocinar tofu te intimida, quedate tranquilo.

La clave está en dominar algunos conceptos básicos, como saber cuándo conviene prensarlo y cuándo no, para después animarse a experimentar en cualquier comida del día.

Desde el desayuno hasta la cena, este ingrediente se adapta de manera sabrosa y saciante.

De hecho, puede sacarte de apuros en cualquier cena rápida.

A continuación, cuatro preparaciones poco conocidas y para chuparse los dedos.

Lasaña vegana: la prueba de que no todo es ensalada Quienes creen que la alimentación vegana se reduce a hojas verdes encontrarán en esta lasaña un contundente desmentido.

Tiempo de preparación: 15 minutos Tiempo total: 1 hora y 45 minutos Ingredientes (para 10 o 12 personas): Para la lasaña: 1 caja de láminas para lasaña 400 g de tofu firme, escurrido Sal kosher Pimienta negra recién molida 1 cucharada de aceite de oliva 1 cebolla grande, picada 3 dientes de ajo, picados 2 cucharaditas de orégano seco, dividido 225 g de champiñones baby bella, rebanados 285 g de espinacas congeladas, descongeladas y escurridas del exceso de líquido Para la salsa blanca: 1/4 taza de aceite de oliva 1/4 taza de harina de todo uso 2 1/2 tazas de leche de almendra (o cualquier otra leche no láctea) 2 cucharadas de levadura nutricional 1/2 cucharadita de ajo en polvo Sal kosher Pimienta negra recién molida Además: 2 tazas de salsa marinara 3 tomates, cortados en rodajas finas 1/4 taza de hojas de albahaca, cortadas en tiras finas, para decorar Preparación: Precalentá el horno a 180 ºC.

Llevá a ebullición una olla grande con agua salada y cociná las láminas de lasaña hasta que queden al dente.

Escurrilas.

Envolvé el tofu en un paño de cocina limpio o papel toalla y apoyalo en un plato grande.

Colocá encima una sartén o plato pesado para prensarlo y extraer la mayor cantidad posible de líquido.

Dejalo reposar al menos 30 minutos.

Una vez escurrido, desmenuzalo con dos tenedores y condimentalo con sal y pimienta.

Reservá.

En una sartén grande a fuego medio, calentá el aceite.

Sumá la cebolla y el ajo, condimentá con sal, pimienta y 1 cucharadita de orégano.

Incorporá los champiñones y cociná hasta que estén blandos, de 3 a 4 minutos.

Agregá las espinacas descongeladas y escurridas hasta integrar por completo.

Retirá del fuego y reservá las verduras.

Limpiá la sartén y volvé a ponerla a fuego medio para la salsa blanca: sumá el aceite de oliva y calentalo hasta que brille sin llegar a humear.

Incorporá la harina y mezclá bien.

Cociná hasta que tome un color levemente dorado y desprenda aroma a nuez, de 1 a 2 minutos.

Agregá la leche de almendra y revolvé hasta lograr una textura suave.

Sumá la levadura nutricional y el ajo en polvo, y condimentá con sal y pimienta.

Llevá a ebullición y dejá cocinar hasta que espese, de 8 a 10 minutos.

Armá la lasaña: en una fuente grande para horno, distribuí 1/4 de taza de salsa marinara en capa pareja y encimá una capa de láminas.

Cubrí con una capa uniforme de la mezcla de verduras, el tofu, la salsa marinara y la salsa blanca.

Repetí hasta agotar los ingredientes, cerrando con salsa marinara.

Terminá con una única capa de rodajas de tomate y condimentá con sal, pimienta y el orégano restante.

Horneá de 35 a 40 minutos, hasta que los tomates estén cocidos y la lasaña esté caliente en el centro.

Retirá del horno y dejá entibiar.

Decorá con hojas de albahaca y serví.

Sopa de miso: un clásico asiático en pocos pasos Presente en numerosas cocinas de Oriente, la sopa de miso tiene en el tofu a uno de sus protagonistas.

Esta es la versión tradicional.

Tiempo de preparación: 5 minutos Tiempo total: 35 minutos Calorías: 86 Ingredientes (para 4 personas): 1 pieza grande de kombu (aproximadamente 10 cm) 45 g de hojuelas de bonito 80 g de miso blanco 15 g de cebollines en rodajas 10 g de wakame seco 115 g de tofu sedoso, cortado en cubos de 1,2 cm Preparación: En una olla grande a fuego medio, llevá a hervor el kombu junto con 6 tazas de agua.

Retirá el kombu apenas el agua rompa el hervor o cuando un termómetro de lectura instantánea marque 150 ºC.

Dejá que el caldo llegue a ebullición y sumá las hojuelas de bonito.

Bajá a fuego medio-bajo y mantené a hervor suave.

Cociná hasta que el caldo quede infusionado, de 10 a 15 minutos.

Colá con un tamiz fino sobre un bol mediano, presionando los sólidos para liberar todo el líquido.

Devolvé el dashi a la misma olla y llevalo a hervor suave a fuego medio.

Batí el miso hasta disolverlo y luego incorporá los cebollines y el wakame.

Repartí el tofu entre los boles y verté la sopa por encima.

Revuelto de tofu: la cena rápida que te saca del apuro Acompañado de un poco de brócoli a la airfryer, este revuelto resuelve en minutos cualquier cena improvisada.

Tiempo de preparación: 10 minutos Tiempo total: 25 minutos Calorías: 172 Ingredientes (para 4 personas): 2 cucharaditas de comino molido 1 cucharadita de tomillo seco 1/2 cucharadita de pimentón ahumado 1/2 cucharadita de cúrcuma molida 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra 450 g de tofu extrafirme, escurrido durante 30 minutos y desgarrado en trozos del tamaño de un bocado 2 dientes de ajo, picados Sal kosher Pimienta negra recién molida 2 cucharadas de levadura nutricional (opcional) Hojas de cilantro, para decorar Preparación: En un bol pequeño, uní el comino, el tomillo, el pimentón y la cúrcuma.

Agregá 3 cucharadas de agua y mezclá bien.

En una sartén grande a fuego medio, calentá el aceite.

Disponé el tofu en una capa pareja y condimentá con sal y pimienta.

Dejalo cocinar sin tocarlo de 7 a 8 minutos, hasta que la parte de abajo quede dorada.

Sumá el ajo a la sartén y revolvelo con el tofu.

Cociná hasta que largue aroma, de 1 a 2 minutos, y después incorporá la mezcla de especias y la levadura nutricional, si la vas a usar.

Revolvé para integrar todo y seguí cocinando, removiendo cada tanto, de 2 a 3 minutos más, hasta que se evapore el agua y las especias desprendan su perfume.

Rectificá de sal y pimienta, decorá con cilantro y serví enseguida.

Tofu katsu al curry: el sustituto perfecto del pollo frito Entre las múltiples razones por las que el tofu ganó fama está su rol de reemplazo del pollo.

Esta receta rinde homenaje a esa condición: imita el pollo frito al curry, pero en clave vegetal.

Tiempo total: 1 hora y 20 minutos Calorías: 1906 Ingredientes (para 3 personas): 400 g de tofu firme, congelado en el paquete durante 24 horas y descongelado Sal marina condimentada (con los condimentos al gusto, como por ejemplo pimentón, curry, provenzal, orégano, etc) 2/3 taza de harina de todo uso (o la de tu preferencia, puede ser de maíz) 2/3 taza de leche no láctea 3/4 taza de pan rallado tipo panko 1 cucharada de mostaza Dijon 3 cucharadas de semillas de sésamo Aceite vegetal, para freír Arroz cocido, para servir Preparación: Prepará el roux de curry: en una cacerola chica, calentá 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio.

Sumá la harina de a poco, batiendo para integrar.

Seguí cocinando, sin dejar de batir, hasta que tome color dorado y largue aroma, de 1 a 2 minutos.

Agregá las especias y cociná, revolviendo, hasta que estén muy fragantes, de 30 segundos a 1 minuto.

(La mezcla debe quedar con una textura parecida a la de la arena mojada).

Pasala con cuidado a un bol chico mientras preparás las verduras.

Salteá los champiñones: en una sartén grande a fuego medio, calentá 1 cucharada de aceite de oliva.

Sumá los champiñones y acomodalos en una sola capa, con el lado cortado hacia abajo.

Cociná sin revolver hasta que esos lados queden dorados, unos 4 minutos.

Revolvé, condimentá con sal y cociná de 3 a 4 minutos más.

Retirá del fuego.

Cortá la cebolla por la mitad, de la raíz a la punta, y luego cada mitad en 4 rodajas gruesas, descartando punta y raíz.

Calentá la cucharada de aceite de oliva restante en una olla grande a fuego medio.

Sumá la cebolla, condimentá con sal y cociná, revolviendo cada tanto, hasta que se ablande levemente y se dore en los bordes, unos 4 minutos.

Agregá el jengibre y cociná hasta que largue aroma, 1 minuto más.

A las cebollas, sumá el caldo y una buena pizca de sal.

Llevá a ebullición, raspando con una cuchara de madera los pedacitos dorados pegados al fondo.

Bajá a fuego lento.

Pasá alrededor de 1/2 taza del líquido de cocción a un bol chico y batí dentro aproximadamente un cuarto del roux de curry.

Devolvé esa mezcla a la olla y revolvé para integrar.

Repetí este paso 3 veces más, hasta disolver todo el roux en la olla.

Incorporá la papa y cociná a fuego lento, parcialmente tapado, unos 5 minutos.

Sumá las zanahorias y la mitad de la manzana rallada.

(Las verduras deben quedar cubiertas de líquido; agregá más agua si hace falta).

Volvé a llevar a hervor suave y cociná, parcialmente tapado, hasta que zanahorias y papas estén tiernas, de 8 a 10 minutos.

Integrá los champiñones ya cocidos, los tomates y el resto de la manzana, y rectificá a gusto con salsa de soja.

Con estas cuatro preparaciones queda claro que el tofu, lejos de ser un ingrediente complicado o insípido, puede convertirse en el protagonista de platos variados, nutritivos y llenos de sabor en cualquier momento del día.